EL CAÑITO: UN HERMOSO RECUERDO

San Fernando de Apure contaba con un hermoso caño del Río Apure: El Cañito

Imagen 1. Personas reunidas en el Malecón del Cañito bajo las sombras de un samán. Fuente de la foto: San Fernando de Apure tiene Historia.

 

Hola estimados steemiteros. Hoy, les ofrezco este post producto de mis recuerdos. Cada persona tiene muchos de su niñez, de su adolescencia. Siempre me llaman la atención aquellos relacionados con la historia de mi pueblo: como era, como se ha ido transformando cada sitio, cada lugar. Aquí les presento uno de ellos.

 

 

EL CAÑITO: UN HERMOSO RECUERDO

 

“Una calle de tierra, llena de polvo en sequía, llena de barro al llegar las lluvias. Una calle como cualquier otra en San Fernando de Apure. Son finales de los años sesenta, 1968.

Un joven, de unos catorce años, con un balde y una caña de pescar, hecha de una rama de guásimo,  camina pausadamente  por ella.

Otro joven le pregunta:

– Oye Chucho ¿a dónde vas?

– Al Cañito a pescar. Quiero comer sardinas fritas.

– Espérame voy contigo.

– Apúrate y trae tu vara de pescar y anzuelos.

– Al rato llega José con su vara, anzuelos y un balde.

– Listo, vámonos.

– Chucho dice: en el cañito es donde ajilan (1) más sardinas sobre todo en el recodo frente a los Barbaritos (2) porque por las escalinatas lo que ajila es caribe.

– A lo mejor hay un barco y nos da permiso para lanzar los anzuelos desde la parte de atrás- agrega José.

– ¿Oye Chucho llevas carnada?

– No, pasamos por la panadería y pedimos un poquito de masa, siempre nos dan.

Después de conseguir la masa siguieron hasta el Cañito y pasaron la mañana pescando regresando a sus casas al mediodía con sus baldes llenos de suficiente sardinas para comer tostaditas como galletas crujientes y acompañadas de yuca o topocho salcochado, una delicia”.

(1) Ajilan, del verbo ajilar. Se refiere cuando el pez muerde o pica la carnada.
(2) Construcción colonial a orillas del Cañito cuyos dueños era la familia Barbaritos. Todavía existe y es sede de varios tipos de oficinas.

 

El relato anterior es una remembranza de una  actividad, la pesca, que en la época de lluvia, de junio a septiembre, realizaba la población de San Fernando de Apure, casi exclusivamente los varones, desde los niños hasta los adultos, para autoabastecerse y principalmente divertirse, pasar un rato agradable.

Era mi etapa de niño, años sesenta del siglo pasado, y de adolescente, años setenta.

Uno de los lugares preferidos para realizar esta actividad era El Cañito. Este era un brazo del majestuoso Río Apure. Un brazo o caño de un río es una desviación de agua del mismo que crea su propio cauce pero que después de cierto recorrido vuelve al cauce principal.

San Fernando de Apure ésta ubicada a orillas del río Apure. El Cañito nacía casi en la entrada a la ciudad, del lado izquierdo del Puente María Nieves en sentido Norte-Sur, y se adentraba hacia ella. Luego doblaba formando un recodo y seguía aguas abajo hacia el Este uniéndose nuevamente con el Apure aproximadamente a un kilómetro y medio. Debido a este corto recorrido se le decía Cañito: caño corto, pequeño. Pero era bastante ancho unos 300 mts comparado con otros (la mayoría no pasa de 60 mts).

Entre el río Apure y El Cañito quedaba una especie de islote prácticamente del mismo largo que él. En ese islote habían casas (muy pocas) bastante separadas unas de las otras. A la bajada de las aguas, las familias allí residentes, cultivaban en los terrenos del Cañito maíz, tabaco, tomate, pero principalmente patilla y melón. Cuando las aguas del río lo llenaban se dedicaban a la pesca ahí y en el propio río.

El Cañito ofrecía aguas  tranquilas y apacibles que sirvieron de asiento para muchas actividades comerciales. En el primer tramo de su recorrido estaba el Malecón de los Puertos: Ligerón, Tamarindo, Mora, Panza. Después esta zona paso a llamarse El Guasimito. Ahí había (y  la hay todavía) una calle (Calle 19 de Abril) con cuatro transversales (imagen 2). Una parte de esta calle era separada del río por una cerca que formaba parte del Malecón. Estaba formada por unos pilotes de cemento que eran atravesados por tubos de hierro. En la otra parte habían unas escalinatas que llegaban hasta abajo.

 

Imagen 2. Calle del Malecón o Guasimito. Foto tomada en dirección oeste-este.  Al fondo se notan las aguas del Cañito. A la izquierda la cerca de pilotes y después de la acera ancha estaban las escalinatas pero desde este ángulo no sé ven. A la derecha algunas de las casas de la época. Fuente de la foto: Fundación Edgar Decanio, San Fernando de Apure.

 

Otra toma de la calle pero en dirección este-oeste:

 

Imagen 3. Acá se aprecia mejor la calle del malecón. A la derecha se ven los pilotes y las aguas del Cañito. A la izquierda, algunas casas comerciales de la época. Foto tomada de: San Fernando de Apure tiene Historia.

 

Las escalinatas permitían subir o bajar los productos que traían o se llevaban las embarcaciones: canoas, bongos y barcos. En la siguiente imagen se ve parte de las escalinatas:

 

Imagen 4. Desde este ángulo se aprecian las escalinatas del malecón que van hacia las aguas del Cañito. Foto tomada de: San Fernando de Apure tiene Historia.

 

La llegada de estas embarcaciones era posible porque la profundidad del Cañito lo permitía. Eran aguas profundas y tranquilas, sin ningún oleaje fuerte. En la siguiente imagen se aprecian las aguas de El Cañito:

 

Imagen 5. Aquí se observa el cauce apacible del Cañito. Ahí llegaban los barcos de vapor, bongos, canoas y lanchas. Al fondo el malecón y las casas comerciales. La de las seis (6) ventanas comercializaba  con sal en grano. En el presente es un CDI. Foto tomada de: San Fernando de Apure tiene Historia.

 

Esa cantidad de agua que se ve en la foto anterior en sequía no estaba. Las aguas del río Apure bajaban y El Cañito se secaba dejando ver su fondo y las escalinatas. Esto se observa en la siguiente imagen:

 

Imagen 6. El Cañito en época de sequía. Se notan las escalinatas del malecón y el fondo del caño. Fuente de la foto: Fundación Edgar Decanio, San Fernando de Apure.

 

En esta zona del Malecón de los Puertos o Guasimito la actividad comercial era muy abundante, destaca la llegada de barcos de vapor (imagen 7) que atracaban a orillas de El Cañito. Traían  y llevaban diversas mercancías. Apure exportaba plumas de garza, se iban en esos barcos.

 

Imagen 7. Barco de vapor en el Cañito. A la derecha el malecón. Fuente de la foto: Fundación Histórica Cultural “Dr. Italo Francisco Decanio D´amico”, San Fernando de Apure.

 

Tuve la dicha, si la dicha así lo digo, de montarme en uno de esos barcos solo para lanzar el anzuelo, pero me monte.

Existían otros comercios en esa zona. El más que recuerdo era uno dedicado a la compra y venta de sal en grano (ver imagen 4). Eran sacos llenos de granos de sal que parecían piedras de diversos tamaños.

Esa calle terminaba en la cuarta transversal. De ahí en adelante era agua o tremendo hueco que era el Cañito en sequía, unos diez mts de hondo. Una cuadra después de concluir la calle estaba una hielera cuya estructura todavía existe.

Más adelante en su curso había un lugar especial: El Puerto fluvial Mi Cabaña. Allí llevaban diversas embarcaciones principalmente bongos y canoas. Traían y llevaban diversas mercancías: pescado (coporo, bagre, cachamas, etc), tortugas, jojoto (maíz tierno), cambures, plátanos, topochos, yuca, etc.

Este puerto ya no existe. Solo quedan las fotos para el recuerdo. Veamos una de ellas:

 

 

Imagen 8. Puerto Mi Cabaña. Siempre estaba activo. Se aprecia las numerosas embarcaciones que allí llegaban. Normalmente había mayor cantidad de personas que la que se ve en la foto. Nótese a la derecha las aguas del Cañito. Fuente de la foto: Eduardo Hernández Bolívar.

 

El puerto Mi Cabaña competía en actividad comercial con la zona del Malecón. Ambas eran el centro principal del comercio en esa época.

En el tramo final del Cañito construyeron una especie de Paseo Peatonal. Consiste, porque todavía existe,  en una acera larga de unos 250 a 300 mts a orillas del mismo. La acera se asienta sobre una especie de muralla de concreto. Debido a que el Cañito era hondo aquí también colocaron barandas a todo lo largo de la acera. Posteriormente construyeron al lado de la acera la hoy conocida Avenida Táchira.

El Cañito era sinónimo de actividad comercial, pesca y entretenimiento.

Cuando llegaban las lluvias daba espacio para pescar, bañarse (aunque algo  peligroso), y abría las puertas a la llegada de barcos de vapor, bongos, canoas y lanchas.

Cuando llegaba la sequía sus aguas se retiraban dejando gran parte de sus tierras llenas de nutrientes y comenzaba la siembra de patilla, melón, tabaco, frijoles, caraotas y tomate.

El espacio del cañito al frente de la zona del Malecón se llenaba de arenilla y no era cultivado, pero nos permitía a los jóvenes de esa época realizar varias actividades deportivas principalmente béisbol. Jugar ahí no era fácil, teníamos que correr sobre arenilla, guuuuuau de difícil.

Lamentablemente el CAÑITO ya no existe. En los años 70 comenzaron a rellenarlo para construir el edificio sede de la Asamblea Legislativa de esa época.  Aunque este final no es el mejor, espero de todas maneras que les haya gustado.

Lo descrito en este post son partes de mis recuerdos. Las fotos fueron de gran ayuda ya que me permitieron rememorar cosas que había pasado por alto. Agradezco a Eduardo Hernández Bolívar de “San Fernando de Apure tiene Historia” que también en una charla que sostuvimos me ayudo aclarar algunos detalles.

Doy gracias también a todos aquellos que se dedican a preservar de diversas formas el Patrimonio Histórico de San Fernando de Apure Entre ellos La Fundación Edgar Decanio, Fundación Histórica Cultural “Dr. Italo Francisco Decanio D´amico” y los organizadores del Conversatorio y Muestra fotográfica de San Fernando de Ayer.

Debo también mencionar el excelente trabajo que realizan los productores de la página web “Vivencia llaneras del abuelo”.

 

ESPERO QUE ESTE POST SIRVA DE ESTÍMULO PARA APOYAR LA PRESERVACIÓN DEL PATRIMONIO HISTÓRICO DE LOS PUEBLOS Y SUS RECURSOS NATURALES

 

 

SALUDOS, UN ABRAZO DESDE SAN FERNANDO DE APURE, VENEZUELA

 

 

 

 

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